Fitosanitarios en arbolado urbano: tipos, aplicaciones y diferencias de eficacia
Un árbol puede llevar meses muriendo sin que nadie se de cuenta. Por fuera sigue en pie y todo parece normal, pero un día las hojas y/o las ramas empiezan a secarse, o mostrar que algo no está bien, y, cuando queremos tomar medidas, es tarde.
La cuestión es que, en la mayoría de esos casos, existía un fitosanitario adecuado para evitarlo. El problema es que no mucha gente conoce bien lo que son, cuándo usarlos o cómo aplicarlos correctamente. Y eso es exactamente lo que vamos a ver en este artículo.
Qué son los fitosanitarios
El término fitosanitario viene del griego: phyton significa planta, y sanitas significa salud. Es decir, son productos para la salud de las plantas. No obstante, la definición oficial amplía un poco más esa idea.
Según la normativa europea, los productos fitosanitarios son sustancias o preparados utilizados para proteger los vegetales de organismos perjudiciales, destruir plantas no deseadas, influir en los procesos vitales de las plantas o conservar los productos vegetales.
Así que, como podemos ver, el concepto engloba distintas realidades: desde un insecticida aplicado sobre un árbol atacado por una plaga, hasta un herbicida para controlar la vegetación en una zona verde. Todos estos productos son fitosanitarios, aunque su función, su composición y sus condiciones de uso no tengan nada que ver entre sí.
Por eso, lo importante es entender que no se trata de una categoría de producto única, sino de una clasificación regulada que implica obligaciones concretas: registro oficial, condiciones de uso establecidas, restricciones de aplicación y un marco normativo que determina quién puede utilizarlos y cómo.
Tipos de productos fitosanitarios y para qué sirve cada uno
Como acabamos de ver, dentro de la categoría de productos fitosanitarios, podemos encontrar distintos productos. Siendo, la clasificación más habitual, la que se hace según el tipo de organismo frente al que actúan.
Insecticidas
Son los más comunes dentro del ámbito del arbolado urbano y se utilizan para controlar insectos que atacan a los árboles: pulgones, cochinillas, procesionaria del pino, picudo rojo en palmeras, psila en ficus, galeruca del olmo o barrenillo, entre muchos otros.
La plaga concreta determina tanto la materia activa a utilizar como el momento y el método de aplicación más adecuados.
Fungicidas
Estos productos actúan frente a hongos y enfermedades fúngicas. En arbolado urbano su uso es habitual frente a problemas como la antracnosis del plátano o el chancro del castaño.
Herbicidas
En este caso, su función es el control de plantas no deseadas. En espacios verdes urbanos se utilizan con especial precaución porque cualquier deriva del producto puede afectar a plantas ornamentales cercanas, a la fauna del entorno o incluso a las personas que transitan por esa zona.
Acaricidas
Los acaricidas sirven para controlar los ácaros que afectan a la vegetación, especialmente en condiciones de calor y sequía, que es cuando sus poblaciones se disparan.
Nematicidas
Estos últimos actúan frente a nematodos del suelo, los cuales pueden comprometer el sistema radicular de los árboles y limitar su capacidad de absorción de agua y nutrientes.
Los tratamientos fitosanitarios más habituales en arbolado urbano
En el contexto del arbolado urbano, los tratamientos fitosanitarios tienen una particularidad que los diferencia de los que se suelen aplicar en agricultura: el entorno en el que se ejecutan.
Tratar un árbol en un parque infantil, en una calle transitada o junto a una terraza de restaurante no es lo mismo que tratar un cultivo en campo abierto. Las restricciones son mayores, la visibilidad social es alta y el margen de error es muy reducido.
Por eso, los métodos de aplicación más habituales son:
Pulverización foliar
Es la técnica más extendida, aunque en entornos urbanos sensibles presenta limitaciones importantes dado que parte del producto se suele dispersar en el aire, caer al suelo o quedarse en la superficie sin absorberse.
Esto sucede porque la pulverización foliar se centra en rociar el producto sobre las copas de los árboles. Algo que, en caso de hacerse cerca de colegios o en lugares transitados, también puede afectar a la salud de las personas.
Aplicación en suelo
Aquí se engloban aquellos productos que se inyectan directamente en la zona radicular con el objetivo de que el árbol absorba el producto a través de las raíces.
Son útiles en determinadas situaciones, pero dependen en gran medida de las condiciones del suelo, la compactación y el nivel de humedad, variables que en entornos urbanos son difíciles de controlar.
Endoterapia
La endoterapia es la técnica que más terreno ha ganado en los últimos años para el tratamiento del arbolado urbano por las múltiples ventajas que ofrece.
Este método se centra en introducir el fitosanitario directamente en el sistema vascular del árbol, de forma que sea la propia planta quien lo distribuya internamente. De esta manera se reduce drásticamente la dispersión de producto al exterior, lo que nos permite trabajar en zonas sensibles con las garantías que los métodos convencionales no nos ofrecen.
Por qué el mismo fitosanitario puede dar resultados completamente distintos
Hay una pregunta que raramente se formula cuando se habla de fitosanitarios, y que sin embargo es la más importante en la práctica: ¿cómo consigo que el producto llegue donde tiene que llegar?
Y es que un fitosanitario no funciona por el simple hecho de aplicarlo. Funciona cuando se dan distintos factores:
· El producto alcanza el tejido donde se encuentra la plaga o la enfermedad.
· La concentración es la adecuada para actuar sobre ella.
· El tratamiento se realiza en el momento oportuno.
Por eso las personas que trabajan con este tipo de tratamientos deben realizar la formación de aplicador de productos fitosanitarios que les permita aprender sobre todas estas cuestiones.
Una forma diferente y más eficiente de tratar los árboles
Como has visto a lo largo de este artículo, elegir bien un fitosanitario es solo una pequeña parte del trabajo. La otra es asegurarse de que llega donde tiene que llegar y eso depende del método de aplicación que elijamos, pero también del momento y de la formación de quien lo aplica.
En Fertinyect llevamos más de tres décadas ayudando a técnicos y aplicadores a elegir el método más adecuado para cada situación. Así que, si tienes dudas sobre cuál es el tratamiento que necesitas, ponte en contacto con nosotros.