Coleópteros

Los coleópteros (escarabajos), tienen las piezas bucales de tipo masticador, y están protegidos por una rígida armadura. La mayoría pueden volar, aunque sin gran destreza, lo que les permite transmitirse de unas plantas a otras, donde pueden suponer serias plagas.

 

Sufren metamorfosis completa. En estados larvarios son más voraces y, tras pupar, pasan a adultos (imago), con función principalmente reproductiva, aunque también suelen alimentarse durante su maduración sexual.

 

Pueden presentar varias generaciones anuales y tienen gran variedad de regímenes alimenticios. Los que principalmente causan plagas son los fitófagos, que se alimentan principalmente de las hojas, como los crisomélidos (Ej. Galeruca del olmo), y los xilófagos, que se alimentan del tejido vascular del tronco, como los curculionidos (Ejs: Tomicus, picudo rojo, diocalandra…), los escolítidos (Ej. barrenillo del olmo) o los bupréstidos (Ej: Taladro esmeralda del fresno).

Barrenillo del olmo

Invierno

Primavera

Verano

Otoño

(Scolytus multistriatus): Curculionido, de entre 2 y 3mm, que se alimenta principalmente de árboles del género Ulmus spp. Excava galerías radiales subcorticales. Tras hibernar en las galerías, en primavera emerge para penetrar y ovipositar en nuevos árboles, cuyas larvas se alimentarán hasta el otoño, para cerrar el ciclo. Además de los daños subcorticales, son vectores de la grafiosis (Ceratocystis ulmi).

Tomicus

Invierno

Primavera

Verano

Otoño

(Tomicus destruens, pinniperda, spp.): Curculionido cuyo adulto (imago) alcanza de 4 a 4,5 mm de longitud. La hembra oviposita varias veces, durante todo el invierno en las galerías subcorticales que cava en el tronco de los pinos (volcán de resina). Durante el invierno y hasta la primavera las larvas nacen y se alimentan en galerías perpendiculares a la materna, para pupar y posteriormente salir por un orificio (sin resina). Suben a la copa, donde se alimentan de la médula de las ramillas terminales, que caerán al suelo, hasta adquirir la madurez sexual y volver a ovipositar en invierno, cerrando un solo ciclo anual. Las galerías interrumpen el flujo de savia, hasta el punto de causar la muerte de la planta.

Galeruca del olmo

Invierno

Primavera

Verano

Otoño

(Xanthogaleruca luteola): Con el género Ulmus spp. como su único huésped, hiberna en la corteza o las inmediaciones del árbol, para emerger en primavera y ovipositar en el envés de las hojas, a la vez que las perfora. Las larvas se alimentan del parénquima de las hojas, que quedan transparentes, dando un aspecto esquelético al árbol. Posteriormente descienden al tronco, donde metarmorfosean, para completar un ciclo de 2 a 2,5 meses, con hasta 4 generaciones anuales, si las condiciones climatológicas lo permiten. Sucesivos ataques debilitan al árbol, haciéndolo vulnerable a la entrada de otras plagas como el barrenillo del olmo, o enfermedades, como la grafiosis, de la que es vector el barrenillo.

Diocalandra

Invierno

Primavera

Verano

Otoño

(Diocalandra frumenti): Curculionido de pequeño tamaño (6-8mm). Con varias generaciones anuales, el adulto oviposita en la base de los peciolos, donde, al emerger, la larva se alimenta vorazmente realizando galerías hacia el interior, donde finalmente pupa y metamorfosea. Una vez adultos hembras y machos se aparean, cierran su ciclo vital en 2,5 a 3 meses. Los huéspedes son preferentemente palmeras del género Phoenix, aunque también Washingtonia spp. y Cocos nucifera entre otras. Tras sucesivas generaciones, la palmera morirá. Esta plaga también se ha descrito como vector de hongos como Gliocladium vermoesenii y Thielaviopsis paradoxa.

Picudo Rojo

Invierno

Primavera

Verano

Otoño

(Rhynchophorus ferrugineus): Curculionido de gran tamaño (adulto de 2 a 5cm). Con dos generaciones anuales, sus diferentes estadios conviven durante todo el año. Tras emerger las puestas en la corona, las larvas excavan galerías hacia el interior, donde se alimentan, hasta pupar y metamorfosear a adulto, volviendo hembras y machos aparearse para cerrar el ciclo de 5 a 6 meses. Atacan preferentemente a palmeras del género Phoenix, aunque también en ocasiones a las del Washingtonia. Si no se controla a tiempo, provoca la muerte de la palmera.