Psílidos Conocenos-fertinyect
Los psílidos (psyllidae): son unos pequeños insectos que succionan los nutrientes de la planta, provocando defoliación y malformaciones, especialmente en brotes nuevos. Presentan una alta especificidad en los huéspedes, como en ficus, eucalipto o peral. Al igual que otros insectos, secretan melaza pudiendo provocar la formación del hongo negrilla. Algunas especies secretan sustancias algodonosas o también sustancias que cristalizan (lerps), que les sirven como escudo de protección frente a agentes externos. También pueden ser vectores de enfermedades.
Psila del eucalipto

Invierno

Primavera

Verano

Otoño

(Glycaspis brimblecombei): De unos 2-3mm de tamaño, ataca específicamente al género Eucaliptus. Tras la puesta, las ninfas N1 se mueven por la hoja hasta fijarse (N2-N5), donde crean un escudo azucarado que les protege mientras se alimentan por succión de savia, con fuerte secreción de melaza. La alta capacidad de vuelo del adulto le permitirá ovipositar en otros árboles lo que, unido a sus 3-5 ciclos anuales, les permite una muy rápida dispersión. Como resultado, se observará amarilleo y caída de hojas, que desemboca en un debilitamiento generalizado, que favorece el ataque de otras plagas como Gonipterus, Phorancantha, u hongos, llegando a ocasionar la muerte.

Psila del ficus

Invierno

Primavera

Verano

Otoño

(Macrohomotoma gladiata): Con un tamaño de 2-3mm, ataca principalmente al género Ficus, y en particular a Ficus microcarpa (=Ficus nitida). Presentan 3-5 generaciones anuales en climas templados. Tras la puesta, hay 5 estadios ninfales (N1-N5), que se alimentan de la planta, sobre todo en los brotes jóvenes, provocando enrollamiento en hojas y secreción de melaza. A partir de N3, también se producirán secreciones céreas, que dan aspecto algodonoso a la copa. Finalizarán como imagos, cerrando el ciclo con una nueva puesta. Los sucesivos ataques provocan graves defoliaciones, llegando a secar completamente partes de la copa, y pudiendo provocar decaimientos graves que pueden desembocar en la muerte del ejemplar, al añadirse otras patologías. Al ser especies de hoja perenne, el insecto puede estar activo todo el año si la climatología lo permite.